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Clínica de Plantas · Por Georgina

El jardín después del invierno en Zona Norte

Se quemó de verdad o solo está feo? En Zona Norte conviene plantar en dos tandas. Georgina, fitopatóloga, comparte cómo leer el jardín al final del invierno.

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Clínica de Plantas

El jardín después del invierno en Zona Norte (qué se salvó, qué no, y qué conviene esperar)

12 min de lectura

Por Georgina Ghiorzi, fitopatóloga — Tu Vivero, Martínez

Se me murió todo.

Casi nunca se murió todo. Y esta es la única semana del año en que el jardín se deja mirar sin maquillaje: lo seco sigue seco, el rebrote recién asoma, y en dos o tres semanas el verde nuevo tapa las dos cosas. Antes de agarrar la tijera, te propongo una vuelta al patio en un orden que ayuda: qué se quemó de verdad, qué se ahogó despacio, qué va ya y qué conviene esperar. Porque el calendario de heladas no cerró, y de ahí sale lo que más cambia la decisión de este mes: acá se planta por tandas.

Empezá por lo que ya arrancó, no por lo que está feo

Antes de mirar lo que quedó mal, buscá lo que ya se movió: la flor sobre varas peladas, la hoja nueva en la punta de una rama. Si ya hay especies despiertas, la estación arrancó de verdad y lo que sigue quieto está atrasado a propósito, no muerto. Anotá esas plantas: son tu vara de comparación para el resto de la vuelta.

Sakura en flor sobre ramas casi sin hoja, en Tu Vivero

Fin del invierno en Tu Vivero: la flor sale antes que la hoja.

Lo que se quemó de verdad y lo que solo está feo

En septiembre lo muerto y lo feo están mezclados en la misma planta. Lo marrón y quebradizo ya no vuelve; lo que quedó feo pero flexible sigue trabajando, y si lo sacás le sacás parte de lo poco que tiene para arrancar. Para separarlos hay tres gestos que no cuestan nada.

La rama

Doblá despacio una ramita del grosor de un lápiz. La viva cede y vuelve; la muerta se quiebra en seco.

Cede o quiebra

La yema

Turgente y firme al apretarla, está entera. Arrugada y seca, ya no. Una misma rama puede tener las dos.

Firme o arrugada

El rasguño

Rascá apenas la corteza, de la punta hacia abajo, hasta dar con verde brillante. Ahí está el tejido vivo, casi siempre más abajo de lo que parece.

Verde debajo

Ese verde dice que esa rama está viva, no que la planta esté sana: una raíz comprometida sostiene madera verde un buen rato. Conviene repetir el rasguño abajo, en el cuello.

Frío o agua: dos muertes que se parecen

Antes de darle todo el crédito a la helada, conviene mirar el agua. En buena parte de Zona Norte el suelo es pesado y drena mal, y en un invierno de lluvia eso se paga abajo, donde no se ve.

El frío tiene fecha y tiene forma. Podés señalar la noche: estaba bien, heló, amaneció negra. Y como en una helada por radiación el calor se escapa hacia el cielo, el daño pega afuera y arriba, en las puntas y los brotes tiernos, con bordes nítidos. Si esa línea coincide con donde termina el alero o el borde de la medianera, adentro de la mata casi siempre quedó tejido entero. Esa línea es el dibujo de la noche que la quemó.

El agua es lo opuesto en las dos cosas. No tiene fecha, porque fue un decaimiento de semanas, y no respeta exposición: arranca en la raíz y se ve pareja en toda la planta. Amarilleo desde las hojas viejas, suelo que nunca termina de secarse, olor a humedad. Si en la misma línea del cantero se murió una y no la que está tres metros más allá, mirá el suelo antes que la noche.

Ojo con los bajos: el aire frío escurre como si fuera agua y se deposita en los rincones hondos, que además son los que retienen. Ahí se juntan las dos causas, y decide el rasguño en el cuello.

Y hay un test que da vuelta el de siempre: una planta marchita con el suelo mojado casi nunca tiene sed. Verde en el cuello y marrón arriba suele contar una historia de frío, y esa planta tiene de dónde rebrotar. Marrón también abajo conviene mirarlo con la muestra adelante antes de darla por perdida. Y si ese rincón guarda agua, reponer lo mismo en el mismo lugar es repetir la historia.

Lo seco: la señal para sacarlo es la brotación, no el almanaque

La corto o la dejo? En invierno conté que una punta quemada, aunque quede fea, le está haciendo de abrigo al resto. Eso sigue valiendo y esta nota no lo corrige: lo continúa. Lo que cambia es que ahora se separa en dos.

Se saca lo que ya no es planta. Espera todo lo que todavía puede serlo.

Se saca la rama rota, la que se quiebra en seco, lo que se desprende con la mano. Espera la poda que da forma o que rebaja, porque esa despierta brote tierno, el tejido más sensible que existe, justo cuando todavía puede entrar una noche fría. Con una excepción: en las gramíneas y en muchas herbáceas la yema está a nivel del suelo, el corte bajo no expone nada tierno y, si no se corta, el brote nuevo sale enredado en la paja vieja. La regla no es una fecha: es qué tenés adelante.

Y el criterio que de verdad uso: hasta que no brota no sabés qué está vivo. La planta avisa sola, y avisa desde dónde: si rebrota de la base y no de las ramas, eso suele marcar hasta dónde llegó el daño. Para cortar siempre estás a tiempo; descortar, no.

Con una salvedad que cuesta cara: si el brote sale por debajo del injerto, ese engrosamiento del tronco cerca del suelo, es el pie y no tu variedad. Más abajo te dejo cómo mirarlo.

Y algo que no quiero dejar afuera: ese montón de ramas no tiene que salir a la calle el mismo día. En septiembre los pájaros arman nido y la fauna chica todavía lo usa.

La luz de tu patio hoy te está mintiendo

El error se paga en enero, que es cuando la familia usa el patio. Y la pregunta bisagra es una sola: qué proyecta esa sombra.

Si la tira algo vivo que hoy está pelado, tu árbol caduco o el del vecino, septiembre te miente para bien: hay bastante más sol hoy del que va a haber cuando esté todo con hoja. De eso hablé al elegir dónde va un frutal.

Si la tira una pared, una medianera o un techo, pasa lo contrario. Y acá hace falta un dato que casi todo lo que vas a leer en internet tiene al revés, porque está escrito para el hemisferio de arriba: el sol de mediodía nuestro está al norte. La pared que te tapa el mediodía es la que tenés al norte, y esa sombra se achica muchísimo de acá a enero. Hoy el sol de mediodía está a poco más de cincuenta grados sobre el horizonte y en el solsticio llega a casi setenta y nueve: una medianera de tres metros que corre de este a oeste te tira hoy dos metros y medio de sombra al mediodía, y en diciembre sesenta centímetros. Cuatro veces menos, y se mide con una cinta.

Un árbol caduco sin hojas proyectando su sombra de ramas sobre una medianera de ladrillo y sobre el pasto

La misma sombra en diciembre va a ser mucho más corta. Imagen generada por computadora.

Lo que sirve es contar las horas de sol reales de ese lugar hoy, ver qué proyecta la sombra y de qué está hecho, y traer eso al mostrador.

Con la luz sube todo lo demás: la planta ya volvió a trabajar y el riego de julio se queda corto en octubre. Como conté en por qué se ponen amarillas las hojas, decide el sustrato y no el calendario.

Hasta cuándo puede helar acá, y por qué se planta en dos tandas

En Martínez no hay estación meteorológica, así que no puedo darte una fecha nuestra sin inventarla. Lo que sí hay son series largas del área, que publica el Centro de Información Agroclimática de la FAUBA con datos hasta 2012. Y ahí lo primero que importa es qué se mide: la helada que le hace daño a la planta se cuenta con tres grados en el abrigo meteorológico, porque a la intemperie, sobre la hoja, eso ya es cero.

Con ese umbral, la fecha media de última helada del área va del 1 de agosto en Aeroparque, pegado al río, al 8 de octubre en El Palomar. Dos meses en un puñado de kilómetros, y el patrón se lee solo: las tempranas son las de Capital sobre el río, y todas las del conurbano abierto dan fines de septiembre o después, porque de noche la ciudad guarda el calor del día y lo abierto lo pierde. Martínez queda en el medio, pegado al río como las primeras y con jardines abiertos como las otras. Eso es un razonamiento, no una medición.

Y media no es límite: la mitad de los años hiela después. En esa serie urbana, una de cada cinco temporadas la última helada llega después del 25 de septiembre. Son promedios de décadas de una serie que termina en 2012, no el pronóstico de esta primavera. Y algo que pesa más todavía: dentro de un mismo jardín, la diferencia entre el rincón contra la medianera y el medio del cantero abierto puede ser mayor que la que hay entre dos de esas estaciones.

De ahí salen las dos tandas.

Lo que va ya: el trabajo de suelo, que es el que más rinde, o sea renovar sustrato, incorporar enmienda orgánica y corregir el cantero que se anega, más los arbustos y las herbáceas rústicas, las aromáticas y la huerta, y los florales que aguantan una noche fresca. Es casi todo lo que querés hacer este fin de semana: pasá a ver las plantas de exterior y lo miramos juntos.

Cantero recién preparado, con el sustrato removido y las matas dormidas en los bordes

El trabajo de suelo es el que más rinde en la primera tanda. Imagen generada por computadora.

Pasillo de Tu Vivero con arbustos, aromáticas y herbáceas en maceta

Arbustos, aromáticas y herbáceas en maceta, en Tu Vivero.

Lo que conviene esperar, más o menos hasta la primera semana de octubre: los plantines de verano como albahaca, tomate y pimiento, lo tropical y lo subtropical de exterior, lo que se compra en flor y tierno, y todo lo que salió recién de un invernáculo. Y lo que todavía no brotó: no lo arranques. Las santa rita adultas pierden toda la hoja y parecen muertas todos los septiembres; con la higuera, que despierta última, pasa lo mismo. Si no querés esperar, está la tela antihelada: consultanos por cómo se usa en tu caso.

Mirala de nuevo

Qué está haciendo esa planta hoy?

No es un veredicto: marca por dónde seguir mirando.

Vení ahora, justamente porque está feo

Es la semana en que se entiende qué tenés. Lo lindo viene después y no enseña nada. Salí al patio, anotá los lugares que quedaron pelados y vení con esa lista a Tu Vivero: armamos la primera tanda con vos adelante y te esperamos en dos o tres semanas para la segunda.

Con el rebrote llegan las primeras plagas y algún hongo. Antes de aplicar nada conviene saber qué es: no es lo mismo una plaga que una enfermedad, y el tratamiento equivocado no sirve. Peor: pasa por el jardín, donde no vive solo la planta. Si aparece algo raro, no traigas el ejemplar: acercate con tus fotos o con una muestra en bolsa cerrada y lo vemos en la Clínica de Plantas. Y si no podés venir, el diagnóstico a distancia es un servicio con costo, con el presupuesto antes de nada.

Estamos en Santo Domingo 1945, Martínez, Bs.As., de martes a sábado por la mañana y de miércoles a viernes también de tarde.

Esta semana el jardín se deja leer. En tres semanas el verde nuevo tapa todo, y hay que esperar un año.

Preguntas rápidas

Está muerta o va a rebrotar?

En septiembre casi nunca se puede cerrar el caso de un vistazo. Doblá una ramita fina: la viva cede, la muerta se quiebra en seco. Mirá las yemas: turgentes y firmes es buena señal, arrugadas y secas ya no. Y rascá apenas la corteza con la uña, de la punta hacia abajo, hasta encontrar verde: ahí está el límite real del daño, casi siempre más abajo de lo que parece. Eso sí, el verde dice que esa rama está viva, no que la planta esté sana, así que conviene repetirlo abajo, en el cuello. Y si con tu ejemplar puntual seguís con la duda, se termina de definir con la muestra adelante.

Le corto lo seco ahora?

Depende de qué sea. Lo que ya no es planta —la rama rota, la que se quiebra en seco, lo que se desprende con la mano— se puede sacar. La poda que da forma o que rebaja conviene que espere, porque empuja brote tierno justo cuando todavía puede entrar una noche fría. La excepción son las gramíneas y muchas herbáceas, que tienen la yema a nivel del suelo: ahí el corte bajo no expone nada tierno y evita que el brote nuevo salga enredado en la paja vieja. Para cortar siempre estás a tiempo; descortar, no.

Hasta cuándo puede helar en Zona Norte?

No hay una fecha para Martínez, porque no hay estación meteorológica acá. Lo que hay son series largas del área que publica la Facultad de Agronomía de la UBA, con datos hasta 2012 y con el umbral que le hace daño a la planta: tres grados en el abrigo, que a nivel del suelo ya es cero. Con ese umbral, la fecha media de última helada va del 1 de agosto en Aeroparque y el 6 de septiembre en el Observatorio Central a fines de septiembre y principios de octubre en todas las estaciones del conurbano. Y media no es límite: en la serie urbana, una de cada cinco temporadas la última helada llega después del 25 de septiembre. Por eso conviene plantar en dos tandas.

Rebrotó desde abajo, eso es buena señal?

Suele serlo, y además te marca hasta dónde llegó el daño, porque la raíz está trabajando igual. Pero antes de festejar, fijate dónde está el injerto: casi todo frutal, cítrico o rosal que se compra en un vivero es de injerto, y se ve como un engrosamiento del tronco cerca del suelo. Si el brote sale por encima de esa marca, es la planta que compraste. Si sale por debajo, es el pie, y por vigoroso que venga no va a dar tu variedad. Si no lo tenés claro, traé una foto del tronco a la altura del suelo y lo miramos juntos.

El video de portada y dos de las imágenes de esta nota están generados por computadora: se usan para ambientar, nunca para mostrar un síntoma ni un rincón de Tu Vivero. Las fotos del sakura y del pasillo con las plantas son reales, sacadas acá.

Georgina Ghiorzi sonriendo

Georgina Ghiorzi

Fitopatóloga y paisajista. Al frente de Tu Vivero desde 2006. En Martínez desde 2014.

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